BIENVENIDOS

Ya la noche ha despertado, dejadme que yazca junto a vos; sois los que alimentan mi espiritu ya cansado. No vivo, mas, no muero y en la muerte encuentro vida y sin la vida no vivo más.

"...Yo tengo el labio húmedo y conozco la ciencia de perder en el fondo de un lecho la conciencia;
enjugo todo llanto en mis senos triunfantes y hago reír a los viejos igual que a los infantes.
Sustituyo, para quien me contempla sin velos y desnuda, a la luna , al sol, al cielo y las estrellas.
Soy mi querido sabio, tan docta en los placeres, cuando sofoco a un hombre en mis temibles brazos o cuando a sus mordiscos abandono mi busto.
Tímida y libertina, y frágil y robusta, que sobre esos colchones que de emoción se pasman los ángeles no podrían por menos que perderse por mí..."
("LaMetamorfosis del Vampiro" Charles Baudelaire)

jueves, 4 de febrero de 2010

DEZTRUKTIVAH

La muerte se ríe de la vida, pero la vida se muere de llanto…

Pero la muerte… pero la vida…

Pero nada, nada, nada…
Alejandra Pizarnik







16 de marzo

La señorita Pony ha muerto ayer, hoy llevaremos su cadáver a su última morada. No siento nada, nada de nada.
No sé, no me pregunten, creo que estoy tan curtida de dolor que ya nada me importa.
¡Que me importa a mí que se haya muerto!
Annie llora a lágrima viva… ah esa llora por todo.
Yo sigo viva y es lo único que me hace llorar.
14 de abril

Hoy he pensado en él, solo de acordarme casi le atravieso el brazo a un paciente con una hipodérmica
Me ha insultado y lo mande a la casa de … su madre.
Para que me acuerdo de él… no, para que me hago la tonta si pudiera olvidar no viviría tan muerta.


20 demayo

Albert me ha dicho que me ama.
Me he reído en su cara cerca de media hora, hasta que se echo a llorar.
No puedo evitarlo, cada vez que lo veo no logro evitarlo, la risa viene a mí.
Ayer intentó suicidarse, el imbécil de George lo encontró a punto de colgarse en un árbol del jardín…. George como siempre metiéndose en todo.
Cuando la vieja Elroy me lo dijo me reí otra vez… está harta de mi me ha llamado basura

Si . Soy una basura.


4 de Junio.

Estoy de vuelta en mi departamento de Chicago, no soportaba más hacer llorar a Albert todos los días, si sigo allí terminará matándose en serio.
No es que me importa, nada me importa ya, solo que no me interesa que me echen la culpa de tamaña estupidez.
Llevo 5 días aquí y ya perdí la virginidad con un desconocido. ¿Ya era hora no?
¿Esto es de lo que las señoritas bien criadas se cuidan tanto?

Estúpidas, no es la gran cosa…
12 de julio.

Hoy  he visto a Terry cruzando la calle, iba yo en un taxi y sentí un tremendo deseo de ser yo quien conducía para poder echarle el auto encima al infeliz.
Llegando a casa me he echado a llorar como una estúpida.
El bebía hasta embrutecerse para quitarse las penas y lo he intentado.
Tras 3 botellas llegué a una sabia conclusión… no funciona.


18 de Agosto

He olvidado el rostro del lugar de mi infancia.
Las plegarias, los rezos, las palabras de cariño… nada queda en mi memoria.
Lo único que hago es recordar que vivo solo porque mis pulmones no se resignan a dejar de respirar, los malditos.
Si pudiera bebería el arsénico que compre hace un mes… soy una maldita cobarde.


30 de septiembre

He descubierto que el hospital es mi guarida. No necesito hacerme la tonta aquí, lastimar a los pacientes es tan fácil… una inyección puesta con demasiada fuerza y obtengo eso que últimamente es lo único que me hace sonreír.

Ahora entiendo a Eliza, hacer sufrir a los demás puede ser un bálsamo por demás delicioso.

 
8 de octubre.

No hay nada que me calme la bestia que llevo dentro, sè que estoy destruyéndome pero me gusta.
Nunca habìa entendido el sentido del autoabandono hasta ahora.

Vamos Candy, deja de ser tan sosa, ya *en ti no quedan niñas que violar… todas crecieron y se volvieron ninfómanas…

(*"La Mujer de Helio" Dina Belrham)



16 de noviembre

¡Maldita coja!… te has atrevido a venir a este mismo hospital, pero no me has visto.
Estuve a punto de empujar tu silla por las escaleras, pero... no pude hacerlo.

No; no fue cobardía, es que había demasiados testigos…


15 de Diciembre

Albert… ¡Ay Albert!
Has venido y te he dado lo que deseabas. ¿No era eso lo que deseabas?
Ah, pues qué mal, porque no tengo nada más para ti, confórmate con eso, es lo único que puedo darte hasta que mi naríz deje de percibir oxigeno de manera involuntaria.
Además, para no desearlo, ¡lo fingiste demasiado bien!
¿Lloras otra vez? No por favor, detente.

¡Tanta risa me provoca nauseas!.


31 de diciembre

Porque no me tiré por la borda aquella noche…


9 de enero

Hoy me he dado cuenta de que el mundo es una soberana estupidez, de dónde saque antes todo eso que me hacía adorable… ahggg solo de recordar esa época se me llena el estomago de bilis.
Antes me condenaban por ser cándida, ahora me llaman arpía. Es que la gente no se contenta con nada.

Si es verdad; todo el mundo sufre… a veces.

4 de febrero

Nada como una pequeña venganza para empezar bien el día.
Eliza está de novia y se quiere casar…
¡De blanco la infeliz! Jajaja
Conozco a su prometido por la foto del periódico.

Hoy Eliza recibirá una pequeña cartita donde “anónimo” le informa que su novio pasó todo un fin de semana en mi cama…

29 de marzo

Ya no se puede, hoy lo he visto de nuevo.
Quisiera saber qué demonios viene a hacer a esta ciudad y por qué demonios esta ciudad es tan chica. Porque solo a mí me puede suceder que, entre tanta gente me lo venga a encontrar.
Pero no vuelve a pasar… lo juro.

¡Bien Candy llegó el momento!
Trae el arsénico  y los alfileres. Una hojilla afilada por si acaso.
Espera, primero cierra bien la puerta con llave y candado.

No quiero que nadie me saque de aquí, hasta que sean incapaces de reconocerme entre la podredumbre.
¡Adiós Albert!… ah no, verdad que te moriste días antes de Navidad.
¡Buena época escogiste!
Entonces ¡Adiós Terry! … no tampoco, de ti me despedí hace años.
No tengo de quien despedirme… ¿Eso es triste?
¡Al demonio con todo!

Me voy a dormir, lo bueno es que ya no me despertaré...





La desesperaciòn  nos lleva a lìmites insospechados; el dolor de perder un amor y la culpa de saberlo infelìz puede hacer que el corazòn màs puro se vuelva una roca; la voluntad se pierde, las ganas de vivir desaparecen. Caminamos porque el aire es gratis y nada màs. Nos dejamos arrastrar por la oscuridad y no nos importa arrastrar a todos con nosotros.
Entramos en DESTRUCTIVE-MODE ... Irremediablemente caemos al abismo


Pobre Candy ¿verdad?









lunes, 25 de enero de 2010

EVERSLEEPING (sueño eterno)

He aquí, una nueva sabiduría que os comparto...



Para quienes vieron Candy Candy.
No me odien por hacer feliz a Eliza...



Junto a la ventana de su lujoso pent-house, la mujer de largos cabellos rojos, miraba el movimiento de la siempre pujante metrópoli neoyorquina, mientras aspiraba el que sería su cuarto cigarrillo de la noche.


Volteó un momento y contempló la desordenada cama donde hace apenas unos minutos había terminado de desatarse la lucha campal de la pasión y la lujuria desesperadas.

Su amante acababa de marcharse hace apenas un par de minutos… siempre era igual. Llegar, devorar, y marcharse; como leones hambrientos que encuentran una suculenta presa abandonada, dar cuenta de ella de manera desaforada con apetito bestial y después, abandonar el lugar de los hechos; nunca ninguno se quedaba.

Así era mejor hasta para ella ¿Qué haría ella con un medio extraño acurrucado a su lado después del acto? Tanto ella como cada uno de sus amoríos sabían a lo que venían, cumplían el llamado y luego tocaban retirada. No había nada más ¿para qué?

Desde su adolescencia había buscado en caricias furtivas el tacto de unas manos que nunca fueron para ella; en cada beso trataba de buscar el calor de aquel primer beso en su mano aquella tarde en que un inglesito majadero la ayudó a salir de un hoyo. En cada beso, trataba de borrar la frialdad de una mirada que tenía el color y la fuerza del mar embravecido y la humillación recalcitrante de un escupitajo que ella misma se había buscado.

De eso ya hace tanto…

¿Qué es lo que buscas en cada una de esas noches furtivas? ¿Sacártelo de adentro? Bien eso ya lo lograste, y no fue el sexo ni tus innúmeros amantes de una noche, sino los sabios años los que te lo sacaron del corazón. Entonces ¿Por qué continúas entregándote a tus amigos de ocasión? ¿Qué es lo que sigues buscando? ¿Por qué, aunque todos son a su manera maravillosos y te hacen vibrar cada noche llevando a cabo contigo actos que dejarían enmudecido al mejor depredador sexual, después de la inconmensurable explosión de placer, vuelves a sentirte así?

Vamos, corre al teléfono, llama al siguiente. Aun no has quedado completa, aunque tu cuerpo te grita que ya no hay bríos, hay algo dentro de ti que siempre te hace desear más… más.

No, no es sexo lo que te hace falta cada día, cada noche. Eso lo tienes de sobra y del mejor.

Admítelo; muy dentro de ti desearías que al menos uno de ellos te pidiera quedarse una noche a tu lado haciendo tu cama menos ancha, menos fría; quisieras que alguno te dijera lo bellos que son tus ojos, lo dulces que son tus labios…


Descansaría mi cabeza al costado
De aquel que se quedara por la noche
Yo sé que entonces habría
Un mejor mañana…


¿Ha habido una vez siquiera en que alguno de ellos te dijera que te quiere… que te ama?
Malditos cigarrillos, son tan breves como tus amantes…

Ella levantó su mirada hacia la luna llena y redonda que la observaba a su vez, cerró sus ojos como cuando se levanta una plegaria; ella era la única que sabía las grandes necesidades de esta mujer que jamás se había abierto con nadie. Jamás había confiado a nadie sus penas, sus grandes “debilidades” como las llamaba. Se había condenado a estar sola, pretendiendo así mostrar su gran fortaleza; pero nadie puede soportar tanta soledad, y ella lo sabía aunque no se lo admitía ni a sí misma.

Descansaría mi cabeza al costado
De aquel que se quedara por la noche
Perdería el aliento en mis últimas palabras de pena
Y si alguien debe venir, que sea pronto
Moribunda oraré a la Luna
Que me dé algún día un mejor mañana…


Hubo uno; una vez. El único al que jamás recibiste en tu cama, el único frente al que jamás cruzaste las piernas obscenamente; el único frente al que jamás dejaste caer algo, para recogerlo después con toda la intención de que viera tus blancos pechos a través del escote.

Y aunque él tampoco nunca te dijo que te quería… que te amaba, no hizo falta. Tu lo viste escrito en su rostro amable, lo viste en cada una de sus miradas, lo sentiste en cada uno de sus delicados apretones de manos al saludarte con aquella caballerosidad que tú sabías que no merecías.

Si… por eso lo alejaste de ti, porque no lo merecías. Porque sabías que lo único que harías es terminarlo destruyendo; como a todos a tu alrededor.

Alguna vez ella te dijo que todos merecemos amar y que no te quedaras atrás; adivinando talves, el rumbo hacia el que encaminabas.

¡Cuánto desprecio por alguien que siempre quiso solo lo mejor para ti y para todos!

Saliste de tu hogar simple y llanamente porque no soportabas más ver tanta felicidad marital a tu alrededor. Llegó un momento que hasta la al fin lograda placidez de tu propio hermano te revolvía el estómago de envidia. Por eso te fuiste de Lakewood.

¿Y aquel, ese que te decía palabras amables y que te miraba con ternura? ¿Dónde estará, qué estará haciendo? ¿Habrá encontrado a alguien que lo haga feliz como se lo merecía? Ojalá. Porque tú jamás hubieras podido. Porque tú eres solo una loba que vive de carroña…

¿Qué sucedió contigo? ¿Cuándo perdiste ese ánimo por tener lo que querías sin importar qué? Hubieras podido hacer lo que sea ¡Lo que sea! Por ser feliz... cualquier cosa.

Viajaría los siete mares para encontrar a mi amor
Cantaría setecientas canciones
Tal vez, aun tienes que caminar siete mil millas
Por encontrar a aquel al que por fin perteneces…


El alba terminaba llegando irremediablemente mientras la pelirroja continuaba fumando con la mirada castaña perdida en el horizonte.

Aquella noche, continuó con su frívola rutina; los cabarets elegantes donde sus “amigos” se reunían cada noche dando rienda suelta a su frívolo divertimento, la esperaban.

Se puso aquel vestido con el cual sabía quitaba el aliento a cualquiera, maquilló su hermoso rostro ya no tan joven, peinó sus rizos y se colocó aquellos tacones que hacían ver sus piernas largas, interminables y salió.

De trago en trago, de cigarro en cigarro… de brazo en brazo. No demoraron en llegar las miradas calientes, las medias sonrisas incitantes, los cuchicheos en su oído. Siempre la habían divertido esas muestras como un anticipo de lo que la noche y su cama le deparaban; pero hoy no era igual

Uno de sus “amigos” la tomó por la cintura y la arrinconó a una pared, intentó besarla y ella retiró sus labios; la boca del hombre recorrió su blanca garganta y sus mejillas, su lengua húmeda horadó su oído al mismo tiempo que murmuraba obscenidades sin sentido.

Trató de quitárselo de encima, trató de empujarlo como pudo, pero el licor que tenía dentro le quitaba fuerzas. Las manos brutas del tipo recorrieron sus nalgas, su cintura; toscamente estrujaron sus senos; podía sentir ya la hombría endurecida del tipejo casi lastimando su vientre.

Su cabeza daba vueltas trataba de zafarse de él, sentía que estaba a punto de vomitar. Sintió asco, por primera vez en años sintió asco de este acto que se había repetido casi cada noche y que hasta ayer la complacía.

¿En qué te has convertido? A tanto has llegado que todos saben que eres materia dispuesta, todos creen que está bien acercarse a ti y tomarte como quieren, todos saben que eres ese tipo de mujer.

¿Qué diría tu madre si te viera, que diría tu padre? Tu hermano lloraría viéndote así, con un borracho oliendo a wisky caro y vestido de casimir inglés sobre ti como si tú fueras una…

Y Candy… Ella se echaría a reír si te viera en estas condiciones… no, eso no es verdad. Ella se acercaría a ti y te arrancaría de estos tentáculos viscosos a golpes si fuera necesario.

¡Qué tonta has sido! Has desperdiciado tu vida en el odio y te has vuelto una… ¡golfa!

¡¡¿Qué has hecho de ti??!!

La pelirroja logró soltarse del abrazo cruel del hombre quien, cuando ella intentó huir, la agarró por un brazo bruscamente azotándola contra la pared, ella respondió con una cachetada que hizo que el hombre casi cayera hacia atrás tambaleándose. Todo el salón enmudeció, todos la miraban extrañados mientras ella con la espalda pegada a la pared, trataba de recuperar el aliento. Sus pechos subían y bajaban enérgicamente con su agitada respiración.

El hombre le dio cara, tenía una minúscula gota de sangre brotando de su comisura izquierda; se la limpió con el dorso de la mano sonriendo, riendo; todos reían.

Salió corriendo del salón, olvidó su bolso, su abrigo de piel, solo salió a la calle neoyorquina y corrió sin importar el frío que helaba su piel, su vestido era tan precario.

Su cabello rojo tan prolijamente peinado deshaciéndose por el viento que le azotaba el rostro. No miró a nadie, no escuchó a nadie. No le importó que pasara al lado de personas que murmuraban su rimbombante nombre que conocían muy bien.

Simplemente continuó corriendo hasta que llegó a su edificio y continuó corriendo por las escaleras hasta que llegó a su pent-house y azotó la puerta tras de sí, dejándose caer al piso de rodillas, exhausta, tratando de recuperar el aliento, ahogándose más que respirando.

De pronto sus respiraciones se hicieron más sonoras, su pecho se convulsionó penosamente, dejó caer el resto de su cuerpo al suelo entre sollozos y estertores cada vez más fuertes y desesperantes.

¿Qué has hecho de tu vida? ¿En dónde te quedaste? ¿Dónde está esa mujer que, aunque sea a la mala, pero luchaba por salir adelante? ¡¡Cuando dejaste de ser tú para convertirte en esto!!

Empezó a llamar entre sollozos un nombre que ella amaba, el nombre de aquel que siempre había estado con ella, que siempre la había acompañado. De aquel que le acolitó cada diablura, cada mentira, cada maldad de juventud. ¡Cómo deseaba que los fuertes brazos morenos de su hermano estuvieran ahí! Esta vez no para cubrirle sus estupideces sino para abrazarla y reconfortarla; para acariciar sus rizos rojos con ternura y murmurarle que esto también pasará, que todo pasará.

¡Cuánto lo necesitaba! Era el único hombre en su vida que la había amado sin pedir nada; absolutamente nada, y también a él lo había abandonado… No, no había sido el único.

Se levantó del suelo y abrió su armario, empezó a sacar toda la ropa, todos los vestidos elegantes y sexys, todos los abrigos costosos, todos sus sombreros de moda. Todo.

Los tiró por toda la habitación casi con furia, con desesperación. Tomó del fondo de armario una pequeña maleta y escogió las prendas, que sin dejar de ser elegantes, eran las menos extravagantes y las metió a lo tonto y sin cuidado.

Recogió su cabello de un modo que jamás había hecho antes y, tomando todo el dinero que encontró en cajón del velador, salió dejándolo todo tras de sí.

En Lakewood, sonó el teléfono temprano, al final de la madrugada; el hombre que contestó escuchaba sin poder creer.

- Neal; Me voy…

- ¿A dónde?

- No lo sé aun…

- Hermanita qué te sucedió, qué tienes ¡Voy a verte ahora!

- No, ya estoy embarcando

- Pero ¡A dónde vas!

- No lo sé, pero no te preocupes; estaré bien. Te lo prometo. Cuando llegue a donde deba llegar te lo haré saber.

- Pero…

- Dile a mamá y papá que estaré bien, como siempre; no los preocupes por favor. Y si hablas con ella dile… dile que algún día la llamaré para explicarle tantas cosas… y que aunque no lo crea la quiero.

- ¿¿¿Qué???...

- Ya me tengo que ir; te amo muchísimo hermano y te he extrañado como no tienes idea. Lamento mucho haberte dejado, pero confía en que pronto estaremos juntos de nuevo y todo será diferente. Adiós.


…Cruzaré siete ríos para encontrar el amor
Y si tengo que morir siete veces, lo haré
Solo para llegar a yacer entre los brazos
De mí anhelado sueño eterno…


La sirena del trasatlántico sonaba a abordaje, ella miró hacia atrás en medio de la bruma de la madrugada, y no lamentó irse; recorrió con sus ojos acaramelados todo a su alrededor. El puerto estaba casi desierto. Miró hacia enfrente y caminó hacia la lanzadera del barco que parecía estarla esperando solo a ella y a nadie más.

El buque soltó amarras y empezó a alejarse del puerto casi con melancolía. Ella se quedó en cubierta durante horas, mirando las ondas del mar, perdiéndose en el verdiazul del océano sin saber bien ni siquiera hacia donde estaba yendo.
Los días que duró el viaje, ella pasaba en cubierta, embelesándose con el color del mar, con su sonido, con su aroma. La brisa marina le revolvía los cabellos dulcemente como si fueran esas manos desconocidas que ella había ansiado tanto que lo hicieran.

Por las noches se regodeaba con la visión del cielo límpido, estrellado. La luna la miraba, siempre la miraba; como cuidándola, como acompañándola. Como siempre había sido, solo la luna su compañera, su única confidente, la única a la que se atrevía a contarle silenciosamente con la mirada todas sus circunstancias.
Una de las noches en el barco, un sueño le había recordado la inexplicable pena que llevaba dentro y a la vez le había regalado una suave alegría.

Una voz, una suave voz que no escuchaba hace años, le pedía que no llorara más, que ya no estaría sola por mucho. Que llegaría aquel a quien ella pertenecía y que estarían juntos hasta la muerte.


Anoche soñé, que él venía a mí
Me decía: mi amor ¿Por qué lloras?
Desde ahora ya no lo harás más
Ya no estarás sola
Hasta que yazcamos juntos en la tumba fría…


Ella despertó esa mañana sintiendo que algo dentro de sí había cambiado, algo parecido a una esperanza había nacido en su corazón y aunque tristemente, esa mañana volvió a sonreír.

Nunca cenaba en al salón, quería evitar a la gente, quería evitar ser reconocida; quería evitar las miradas de los hombres asediándola.
Ya alguien la había saludado ´por su nombre, ya algún pretencioso la había galanteado sin éxito. Ya no quería más eso.

Sin embargo esa noche algo especial le llamó la atención. En el salón generalmente sonaban las notas de un piano que timbraba alegremente las melodías de moda. Esa noche, ya tarde luego de la cena y cuando el salón estaba casi vacío, el piano sonó diferente.

La melodía que timbraba no era alegre, no estaba de moda. Era una canción vieja que le traía recuerdos. Recuerdos de una mirada dulce de un muchacho inocente al que su propia lujuria no se atrevió a mancillar.
De pronto cayó en cuenta de que esa melodía no era una tonada popular, no era una canción que sonara en las radios, no estaba grabada en ningún disco. El pianista no podía conocerla y nadie pudo haberla pedido, porque esa melodía solo la conocían dos personas: el autor y la mujer a quien había sido dedicada. Ella.
Eversleeping… Sueño eterno.

Lentamente, la mujer de largos cabellos rojos, caminó hacia la puerta del salón y trató de atisbar a través de los cristales de la claraboya el rostro del pianista, pero la tapa del piano de cola lo cubría en su totalidad.

Abrió las puertas con ambas manos, y se quedó parada en medio de ellas sin decidirse a entrar; escuchando la melodía que se le metía hasta el alma; pero algo más fuerte que ella la llamaba a acercarse.

Lentamente sus pies se movieron como ligeras mariposas, con pasitos cortos. Uno a uno, poco a poco, se fue acercando al centro del salón donde el precioso piano de cola dominaba la estancia; no había nadie en el salón, las luces estaban tenues; no había necesidad de que alumbraran

El bar había cerrado ya, sin embargo nadie le vedó la entrada.

No había bartender, no había camareros… solamente el pianista que hacía temblar el marfil entonando aquella delicada melodía, que ella había escuchado solo una única vez, hace ya tanto tiempo; pero que jamás había olvidado.

Cuando llegó hasta estar cerca de él, se quedó estática, como hechizada, mirando al intérprete. No le extrañó verlo, sabía que era él, solo él podía conocer la tonada, solo él porque la había compuesto para ella. Y nadie más podía haberla tocado tan dulcemente. Era él, justo ahí donde ella estaba, en el mismo barco.

Ella solo sonrió ligeramente, sosegadamente. Una paz inusitada la envolvía, era como si hubiera encontrado lo que había ido a buscar, sin saber que estaría allí mismo. El destino es caprichoso, la vida es sabia y Dios… es maravilloso.
Cuando la última nota desapareció en el aire, el pianista descansó sus manos sobre la tapa del piano, pensativo. Justo cuando se disponía a cerrarlo, escuchó una suave voz detrás de sí.

- Por favor, tócala de nuevo…

El hombre se quedó estático unos segundos y luego volteó, sin dar crédito a lo que veía. Se frotó los ojos, tal vez el cansancio de haber tocado toda la noche, tal vez el hecho de que casi amanecía y él seguía allí en vez de estar ya en su camarote descansando… tal vez los recuerdos que le despertaba esa melodía que siempre tocaba a solas para él y nadie más, le estaban jugando una mala broma.

El joven, aun convencido de que aquella visión no era más que un embeleso que le hacía palpitar el corazón hasta casi arrancárselo del pecho; comenzó de nuevo a tocar las delicadas piezas de marfil y ébano con la misma dulzura de siempre, con la misma dedicación y el mismo sentimiento que ella recordara hace tantos años.
Ella se colocó frente a él, descansando uno de sus brazos sobre la tapa del piano, él la miraba como si fuera una ensoñación. No podía recordar que su corazón la recordara tan vívidamente como para poder imaginársela incluso con la belleza más madura que viene con los años.

No cesaba de mirarla mientras tocaba, ni parpadeaba. Temía que si cerraba los ojos solo un segundo ella desaparecería del mismo modo mágico en el que había aparecido.

Ella también lo miraba, posando sus profundos ojos ámbar en su mirada, sin tregua. Como si quisiera adivinar qué había sido de su vida durante todos estos años a través de la profundidad de su mirada. Como si deseara transmitirle toda su historia y toda su propia amargura; todas sus ansias de cambiar su vida y todo cuanto lo había extrañado, por medio de las ventanas del alma.

Cuando dejó de tocar, él se puso de pie y lentamente acercó una de sus manos al rostro de ella rozándola apenas, con la punta de sus dedos. Luego dejó que su mano reposara sobre su mejilla y se acercó a ella como por un embeleso.

La besó primero con miedo de encontrarse solo con el aire frío, pero cuando sintió la calidez de sus labios, se acercó más, con mayor seguridad, para dar paso a las ansias guardadas en noches de fantasía, cuando soñaba con aquellos labios que nunca besó, y con aquella piel que jamás tocó.

Ella lo atrajo a sí tirando suavemente de las solapas de su frac, envolviendo su espalda con sus blancos brazos mientras él rodeaba su cintura hasta quedar tan pero tan unidos, como si estuvieran fundidos el uno al otro.

- Eres real… - murmuró él - ¿Cómo puede ser?

- Eso no me lo preguntes – contestó ella, aun fundida a él en el abrazo – solo sé que abordé este barco buscando huir del infierno de soledad en el que se había convertido mi vida, buscando algo sin saber qué era con certeza.

- ¿Y… lo has encontrado?- le preguntó

- No lo había encontrado… hasta ahora.

Sonrieron el uno al otro y se miraron profunda y largamente, como si fuera eso lo único que ambos necesitaban; como si dentro de la mirada mutua cada uno encontrara su sitio y la respuesta y solución a todas sus interrogantes. Como si dentro de los ojos de cada uno estuvieran todas aquellas cosas que llenarían por fin y para siempre todas y cada una de sus mutuas necesidades.

Salieron del salón sin decirse nada, caminaron por los pasillos del barco hasta llegar a la habitación de la mujer. No hacía falta encender la luz, él simplemente la rodeo con sus brazos y la guió hasta la cama, ella simplemente se dejó llevar.

No hubo sexo desenfrenado aquella noche, ni lujuria bestial. Ningún tipo de morbo los movió en lo que quedaba de la madrugada.

El simplemente se despojó del frac y el corbatín, arremangó su camisa blanca y se recostó dejando que ella reposara su cabeza sobre su pecho, mientras él la rodeaba con sus brazos con ternura, besando su frente.

Así abrazados, con la luna aun velando el amor puro que nacía aquella madrugada. Ambos durmieron, quizás por primera vez, sabiendo que mañana la vida cambiaría para siempre.


Descansaré mi cabeza al costado
De aquel que se quede por la noche
Y entonces sé que habrá
Un mejor mañana…

El trasatlántico llegó a destino esa mañana, ambos despertaron por la sirena anunciando que se avistaba puerto.
Al despertar y mirarse mutuamente, ambos supieron que eran personas diferentes, algo había cambiado en solo unas horas.
No era otra cosa que la certeza de haber encontrado lo que buscaban, saber que por habían llegado a donde pertenecían, y que la soledad había muerto anoche, y se había quedado enterrada entre las notas de una triste melodía.

Ambos salieron a cubierta, ella aun con su cabello suelto, un poco desordenado; con el viento alegre jugando entre sus largos rizos rojos; él, aun con su camisa blanca arremangada y su frac colgando de su hombro.

- ¿Qué hacemos, desembarcamos?- preguntó ella.

- No, amor – contestó él perdiéndose en sus ojos ámbar – volvamos a casa.

Ella sonrió y dos lágrimas felices empezaron a correr por sus mejillas.

- Mi amor ¿Por qué lloras?- preguntó él secándolas con ternura -Desde ahora ya no lo harás más, ya no estarás sola. Hasta que yazcamos juntos en la tumba fría…

Las palabras de su sueño… ¡Era su voz la que ella había escuchado!

- Te amo …- dijo ella abrazándose a su pecho.

- Y yo – respondió él encerrándola entre sus brazos – lo he hecho toda la vida… Elisa



Descansaré mi cabeza al costado
De aquel que se quede por la noche
Y entonces sé que habrá
Un mejor mañana…
Anoche soñé, que él venía a mí
Me decía: mi amor ¿Por qué lloras?
Desde ahora ya no lo harás más
Ya no estarás sola
Hasta que yazcamos juntos en la tumba fría…


lunes, 7 de diciembre de 2009

ALBUM FAMILIAR

Hola lectores, aquì recien de cumpleaños y nada que llegar  casi al 3er piso (o sea a un pasito de los 30) me ha puesto media melancòlica ¿o serà melancoloca? jajaja , y me puse a mirar fotos viejas (algunas muuuy viejas) y las màs bonitas las querìa compartir con todos ustedes, mis embrujados lectores, y con mis amigas las chicas del Foro Rosa de Candy Candy ... si , soy del foro rosa ¿¿¡¡Què pasa!!?? si les gusta bien y si no ¡ya saben! ... las brujas, por malditas que seamos, tambien tenemos nuestro corazoncito.
Bueno sin màs preàmbulos mi ALBUM FAMILIAR.

estos no sè quienes son pero familia mismo han de ser puesto que estan en el album familiar de mi casa, no reconozco a nadie pero me parecio de lo mas linda la foto, una boda. Chequeen los locos años 20`s por todos lados jeje

Este es el Comité de Damas del muy Ilustre Ayuntamiento de San Carlos, esta foto es de 1930 o algo así, ahí está la Condesa Mayor jeje o sea mi abuela, ella es la que tienela estrella verde en la solapa. No es porque sea mi abuela pero, fijense bien ¿Verdad que es la más guapa de todas esas señoras?


Estas son mi tía Ivonne y mi madre; o sea las condesitas Ivonne e Isabel, no estoy segura cuantos años tienen pero si están bien chiquitas ¿No se las ve lindas? cuenta mi ma que estaban en una obra teatral de muñecas jeje.



Aquí es donde comenzó todo , papá y mamá, o sea El Conde y la Condesa ¡en su primera cita! jijijiji



Este es el resultado de la primera cita, ¡la boda! a que se ven lindos. Chequeen la cara del Conde, esta es-tu-pe-fac-to aun no se lo cree jejeje



¡Luna de Miel! en las hermosas playas de General Villamil ¿es mi idea o se ven agotados? ¡Ay Dios! ni mis padres de escapan a mis sablazos jajajaja


Familia Feliz. El Conde, la Condesa y el primogénito heredero o sea mi hermano Junior ¡Esta foto tiene ya 40 años! disculpen el mal estado, está un poco manchadita pero lamentablemente desconozco los misterios místicos del Photoshop .


¿Y esta criaturita con aire de indigencia quien creen ustedes que es? pues si adivinaron ¡brujas! soy yo en la playa ¿no soy una monada?



La Condesa y su heredero posando al frente a  nuestra primera casa propia, ahora es un colegio ¿NO se ven felices? mi madre es tan bella.


Y bueeeeeno para que vean que una no toda la vida es Maldita Bruja, un dia fui una nena inocente, aqui estoy yo durante mi primer siglo de vida junto a Bolondrón (si asi se llamaba el perro, o eso dice mi hermano)



La Condesa jugando a ser Doña Florinda creo yo ¡chequeen los tubos en el pelo! jaja junto a sus dos retoños. No, ninguno es Kiko, solo somos mi hermano mayor y yo.


¡Ay, mi primera bici!



La incorporación de profesor de mi papito. ¡Chequeen la elegancia de la Condesa! ... Sobre el bigote raro del Conde no emitiré ningún comentario ...




Yo en la escuelita, interpretando "La danza de las vocales" disfrazada de (¿es obvio no?) la letra A




La Condesa Mayor (mi abue) la Condesa (mi ma) y yo, estoy de niña deportes o algo así, no recuerdo mucho ese día, pero a juzgar por mi cara; lo más seguro es que no quisiera estar ahi.



El primogénito heredero (mi ñaño) graduánmdose de la escuela primaria, chequeen lo orgulloso que se ve, las dos viejas a su lado deben ser sus maestras.


Aquí estamos yo (a esa edad ya iba cogiendo cara de bruja) la Condesa y el bebé es mi hermanito (ya tiene 21 años) el es mi alegria y el amor mas grande de mi corazón Freddy, la chica que lo lleva era nuestra nana, Esperanza.



¡Qué emoción! llevando mi estandarte querido...


La Condesa orgullosísima, incorporándose de Economía



El Conde elegantísimo, incorporándose de Abogado



Esta es de cuando al Conde se le ocurrió la grandiosa idea de postularse para Presidente de la República, no llegó ni a la primera vuelta, pero menos mal, porque casi me lo matan. La Condesa dijo "¡Nunca más, Fernando Romero, nunca más!"



La Condesa presidiendo la ceremonia de graduación de los alumnos de nuestro colegio ¿Que porquè está llorosa? porque era la última a la que ella asistiría.



Esta es la foto de carnet que reposa en el pasaporte que la alejó de mí, mi madre, la Condesa, tiene ya 10 años viviendo en España. Y no crean que porque es Condesa la está pasando de alivio, no. Ella allá hace exactamente lo mismo que hacen todos los latinoamericanos que se han ido : sacarse el ancho trabajando. La extraño mucho, a pesar de que tenemos un vínculo muy especial y yo sé que aunque no esté aquí ella siempre está conmigo.



El benjamín de la casa haciendo su aparición artística, este es mi hermanito el menor se llama Freddy y es el amor más grande de mi vida, aunque traga como descosido, trae un sapo en la barriga el infeliz pero lo amo. Es cantante tiene un grupo musical llamado Jack-5 y muchas niñas se le van de bola jajaja. Eso le trae muchos líos con la novia jijijiji.



¡ATENCIÓN CHICAS DEL FORO ROSA ESTE ES CHRISTIAN JOHNSON! lamentablemente es la unica foto que tengo y es demasiado chiquita, pero tenía ojos verde agua y era muy lindo

El Conde orgullosísimo, colocando el birrete y graduando de bachiller a su propio hijo, snif snif, cantó tan lindo ese día mi hermanito.

El Conde junto a su flamante equipo de futbol intercolegial, frente al logotipo del colegio, pensar que esta casa era tan chiquita cuando llegamos ahí hace exactemente 28 años, y ahora es un edificio de 3 plantas. Mucho esfuerzo ha costado y sacrificio.



La Condesa (mi ma) junto a la otra Condesa, su hermana mi tía Elena, en España. Ambas están allá, al menos mamá no está solita, son muy unidas y se quieren muchísimo. Y son las más locas de la familia.




14 de Febrero del 2006, el Conde y la Condesa se abrazan en el aeropuerto después de casi 7 años de no verse, fue uno de los días más felices para mí tambien. La cachetona llorosa que está ahí a un lado soy yo. Mi madre solo se quedó 2 meses pero nos divertimos como nadie tiene idea. La extraño muchísimo.



Una de las presentaciones de Jack-5



Truco, el gato real. Ostentó el título de 1996 a 1999


¡Cuanto garbo! el Conde en la actualidad


¡Cuanta elegancia! la Condesa en la actualidad




Y esta pues ya saben que soy yo

Bueno, pues espero que hayan disfrutado este tour por la historia de mi familia, como ya dije antes lamento cualquien falla de algunas fotos, me hubiera gustado retocarlas pero soy sincera y yo de eso no se un carajo.
Dejen ahi sus comentarios por favor y una vez más:

Gracias por leer








jueves, 19 de noviembre de 2009

LA TRISTE E INCREIBLE HISTORIA DE COMO UN VIAJE A BAHIA PARA CONOCER A LA NUEVA NOVIA DE MI HERMANO SE CONVIRTIO EN UNA ODISEA DE 7 HORAS Y 2 DIAS DE MAL COMER Y MAL DORMIR

Pues si. El sólo título de esta entrada parece decirlo todo.
A mi hermano Freddy le anunció el nuevo amor de su vida que estaría en Bahía de Caraquez aquel fin de semana y ni corto ni perezoso me dijo en alta voz "¡Manena (voz cariñosa con la que me conocen en casa) Vámonos a Bahía!"  Yo perpleja, lo miré cuan largo es y le contesté "¡No me jodas no tengo plata!" . "Ya, no seas así, yo tengo $100 con eso nos alcanza". (Ja! sí cómo no)
Luego de una larga y penosa deliberación de gastos quedamos absolutamente convencidos de que, pidiendole a nuestro progenitos $30 más, estaríamos listos  para nuestra cuasi-pseudo-aventura.
Claro está, nuestro padre no sabía nada de nuestro idea y, obvio de saberlo, nos iba a coronar con un rotundo NO y quizás acariciaría nuestros cándidos oídos con unos cuantos apelativos cariñosos después del consabido “¿ESTÁN LOCOS CONCHESUMADRES?”así que decidimos que nuestro padre se enteraría del caso solo momentos antes de viajar y diciéndole que iríamos a Salinas (como 6 horas menos de viaje en un carretero mucho menos peligroso).

Amaneció. Mi hermano se levantó a las 06:30 am a lavar el auto (¿?) si repito, a lavar el auto, como si una travesía de 7 horas por la carretera lo va a dejar exactamente como queda luego del manguerazo.
Bueh... en fin, sigo yo. Montamos en nuestro flamante vehículo recien lavadito a las 07:30 am y, emocionadísimos, partimos rumbo a lo desconocido. Desconocido digo bien, porque mi hermano más allá de Nobol nunca  en su vida a conducido tanto que la noche anterior él y su amigo Jorge andaban bajando mapas por el internet.
"Oye Manena, ¿Y tu sabes cómo llegar a Bahía?" fue la pregunta que me dejó perpleja y durante un par de segundos miles de apelativos ofendiendo la inteligencia de mi cándido hermanito revolotearon en mi mente. Pero luego recordé que, gracias a nuestro maravilloso Alcalde, las carreteras no sólo son una maravilla, sino que hay claras señalizaciones casi cada 2 metros con las cuales de seguro llegaríamos con bien. "No te preocupes"  contesté "preguntando se llega a Roma". Mirando a mi hermano más tranquilo con mi respuesta, elevé una secreta plegaria de AUXILIO y a 100 por hora volamos sobre el carretero.


la primera foto de este post, mi hermano Freddy muy seguro empezando el viaje

Bueno, como lo había dicho antes las carreteras de mi Guayas querido son una maravilla, sin exagerar creo que atravesamos la provincia el una hora y media, entonces llegamos a la puerta del hogar de la sal prieta y el camotillo.


A mi este monumento me pareció una preciocidad y una verdadera obra de arte y por eso lo fotografié, además de que así queda constancia de que alguna vez estuve en Manabí, es que verán, aunque a mi me encanta viajar casi nunca lo he hecho, a tanto que Manabí yo no lo conocía. Lamentablemente (y no exagero) fue nada más atravesar este monumento, aunque no lo huieramos visto, habríamos sabido que ya habíamos salido del Guayas por la calidad del carretero. ¡Qué Bestia! desde el primer centímetro la carretera manaba está plagada de huecos, baches y demás accidentes que hicieron el resto de las 7 horas de viaje absolutamente lamentables.
En un momento, cansados, con sueño y hambrientos (especialmente mi hermano, parece que tiene un sapo en la barriga el infeliz) dedicimos detenernos en un pequeño restaurancito de carretera a servirnos unas deliciosas humitas con café,  un poco pequeñas pero el queso manabita es inconfundile y el cafecito recién pasado ¡una delicia!

humita manaba ¡¡mmm!!

Recuperados los bríos, con el estómago lleno y el alma reconfortada continuamos con la travesía. Pero la alegría del pore dura poco y en nuestro caso no era la excepción, el pésimo estado del carretero prontamente cobró su víctima en nuestro pequeño Aveo blanco del 2006; si no es por unos buenos samaritanos que viajaban en un Montero color plata vieja del año que mediante señas nos avisaron que andabamos con las llantas bajas.
Esto justamente sucedió en un tramo que, irónicamente, estaba siendo reparado por un grupo de trabajadores. Cuando nos bajamos a verificar nos dimos cuenta de que efectivamente la llanta trasera derecha estaba baja, pero la trasera izquierda estaba ¡en la puta mierda!



Si, en la puta mierda

Subimos nuestro carrito a un terraplén para no obstruir aun más el ya bastante obstruído tráfico, y mi hermanito, muy valientemente, se dispuso a echarse a tierra, con su bermuda playera nuevecita color blanco a ver qué se podía hacer por nuestro paciente. Yo me bajé junto a él para disfrutar del nunca despreciable espectáculo que es el ingenuo adentrandose en lo desconocido (jajaja). Pobre mi hermanito hasta penita me dió, sin embargo no iba yo a desaprovechar la oportunidad de documentar con la cámara prestada que llevábamos estos hechos, por su puesto, con el celular listo para llamar a papá y avisarle que estábamos botados en medio de Dios-sabe-donde en el carretero rumbo a Bahía.



sépase que mi hermano no sabe colocar una gata, por su puesto que yo tampoco pero ¡el auto es de él!

Felizmente Dios, en su infinita misericordia, hizo que un grupo de trabajadores viales presenciaran este espectáculo decadente y se compadecieran de esta criaturita celestial (no yo, mi pobre hermano) y decidieran acercarse a ver de qué modo podían realizar su buena acción del dia.


 




Pues nada, que resultó que la llanta estaba pegada al hierro y tuvieron que darle con un fierro hasta que aflojó, luego que no se podía poner la gata porque dizque nuestro pequeño carrito estaba desnivelado.


Esta es una antigua técnica sayayin, creo yo, chekeen como mi hermano se concentra tratando de dar mentalmente, todo su apoyo a nuestros ayudantes.

He aquí mi hermanito formulándose la que sería la pregunta de la semana :”¡¿Cómo $%&=?(?¡¡%$) se dañó esta "!$%& gata?!”

Y claro como se dañó la gata tocó hacer fuerza y levantar nuestro pequeño Aveo mientras un “experto” realizaba la labor en cuestión. Chequeen cómo el más esforzado es mi hermanito. Por supuesto que él no está levantando nada pero ya pues toca hacer el amague, ja, si lo conoceré yo...


Aquí no se nota no, pero nuestro pequeño Aveo está subido en unas piedras mientras realizan la operación “Cambio de llanta” claro, porque la gata se dañó. Chequeen la impresionante capacidad de mi hermanito de meter su naricita en lo que no comprende. Tierno ¿no?

Una vez terminada la tarea aquí está la estrella con las manitos sucias por el "esfuerzo" y al mejor estilo de celebridad-acosada-por-paparazzi "¡aleja eso de mi rostrooooo!"


He aquí el gran equipo de valientes caballeros en brillantes ... ejem ... ropa de trabajo vial , que nos ayudaron en nuestra peripecia. Cuando les dije que inmortalizaría este momento a la voz de "foto, fotooo" como ven posaron al mejor estilo indor-futbol de barrio, son lo mejor que se podrán encontrar en una carretera. Si alguno de ustedes les reconoce díganles que se les recuerda con cariño, y para los que leen esto, nunca duden de la bondad de los desconocidos... en especial si se quedan botados en un mal carretero en Manabí.
Y continuamos con nuestro viaje, la llanta en cuestión solo Dios sabe cuánto tiempo había soportado el peso de nuestro pequeño Aveo (y el mío , Jesucristo! pobre llanta) así que como bien imaginarán la pobre quedó hecha fleco. De ahí a la próxima cauchera que, como todo en Manabí  "queda aquizito nomáj, máj allá de la garita". Bueno, yo tampoco tuve muy claro que cosa era la garita, pero lo cierto es que en cada pueblo había una, ah y de Portoviejo (preciosa ciudad por cierto) en adelante Bahía queda "aquizito nomáj máj alla de la garita" ... no es cierto. ¡no se dejen embaucar! Bahía no queda aquí nomas, queda exactamente a 7 horas de viaje. Esto ténganlo muy pero muy en claro los que se quieran aventurar.


Vieran que después de un rato llegamos aquí, este lugar se llama San Jacinto y ¡madre mía! tiene el mar más picado que he visto jamás.


Helo aquí. Y qué frío que hacía, salimos de ahí porque nos salpicaron unas gotitas y literalmente salimos corriendo a refugiarnos en el interior cálido de nuestro pequeño Aveo ... que tenía el A/A encendido... y aun así hacía muchísimo más frío afuera.


Esta es la cara del hambre y el cansancio . Sore todo el hambre porque este trae un sapo en la barriga ¡Qué manera de comer! ya dijo mi papá que lo viste pero no lo alimenta. Es que le sale más caro. Llegamos a Bahía de Caráquez a las 3:30  pm, hacía un frío del HP y aparte estaba garuando, brizando como dicen por ahí para que me entienda todo el mundo. ¡Lloviznando pues! y nada que mi pobre hermanito se moría de hambre y nos sentamos a comer en el primer lugar que vimos abierto. Sólo tenían arroz con menestra y filete de pescado. ¡Filete mis narices! era una ruedita de pescado frito que creo, mis manos eran más grandes (y soy chica de manos pequeñas) además la menestra estaba fría y el arroz duro. Pero ni modo hacía mucha hambre y ¡A tragar bucaneros! ¿cuanto por el chiste? pues incluida la cola $3,50 ¡carísimo! de ahí a buscar donde dar reposo a nuestros pobres huesos.


El Descanso de la Paloma. Ay pero qué nombre para sugerente; pero no, no es este el hotel que conseguimos. Solo con el nombre ya podrán imaginarse que esto no es precisamente un hotel sino un vulgar matadero, más concretamente un matadero de carretera que son los peores y yo jamás metería a mi hermanito, sacrosanta criaturita del Señor, en un lugar como ese. Esta valla me causó gracia (por el nombre pues) y le tomé una foto nomás por joder.


Este es el hotel en cuestión se llama "Hostal María José", si lo ven ¡NO SE HOSPEDEN AHÍ! ya les diré porqué. Bueno aparte que extrañamente solo Dios sabrá porqué, eramos los únicos huespedes en esa enorme infraestructura, la primera noche no se les ocurrió a los administradores nada mejor que mandarse a perder y nosotros asustados. No hay nada más feo que quedarse encerrado en un lugar que uno no conoce. Mi hermanito se estaba desesperando y yo que soy nerviosa como un gato de rabo largo en una habitación llena de mecedoras, traté sin exito, mantenerlo tranquilo. Claro que también ayudabe el hecho de que la causa de nuestra peripecia, mi futura ex cuñada, estaba llamando cada 2 minutos a ver si ya la íbamos a ver.
En fin, llegaron los dueños del lugar y salimos no muy contentos y con la firme idea de cambiarnos de hotel a la mañana siguiente.


*Advertencia : la habitación del hotel es tan pequeña como lo muestra la fotografía ... o más.
Pues si este es el cuarto ¿Cómodo no? ¡PUES NO! además ese televisor que ustedes ven ahí tenía apenas un canal;  UN CANAL; y no era de Tv Cable.


Este es el baño, mi hermanito estaba haciendo uso de el mismo porque ya no podía más, pero ¡oh vean,  Freddy dejó la puerta abierta! ahí va Superñaña a cerrársela pues, pobre criaturita está tan cansado que ni cuenta se dió de cerrarla ... ¿onstá la puerta? ¡NO , NO HABÍA PUERTA EN EL BAÑO!
Si ya se, dirás culpa suya pues cómo no se fijan que el Baño no tiene puerta. O sea esto es un hotel ¿no? por lógica los hoteles rentan habitaciones con baño ¿cierto? y dichos baños por lógica tienen puertas ¡¿o no?!
¿Ya ven porqué les digo que si ven este Hostal María José NO se hospeden ahí?
Y Bueno era 31 de Octubre, Halloween y yo aunque no lo crean no lamentaba no haberme quedado en Guayaquil  "gotificar" con mis amigos en centro de la ciudad, ya ven que para nosotros los góticos Halloween es la única fecha del año en que podemos salir sin disfraces, si leen bien, sin disfraces. Halloween es el único dia del año en que podemos salir sin disfraces tal cual somos y sin que nadie se nos quede mirando raro. Pero en fin, no lo lamentaba, ya que estaba con mi hermanito (cosa que casi nunca pasa desde mis 4 años de percance con aquella de la que no hablaremos) y estaba tan contento que yo gozaba de su alegría.


Y como ya dije antes era Halloween y se nos cruzaron estas bellezas, maravillas de la creación, inocentes angelitos diabolizados de la manera más dulce. Yo no pude evitar tomarles una foto más de recuerdo que para el blog, pero la pongo de todas maneras porque están muy lindas ¿o no? Había una hada de vestido morado y alas negras como de 3 años que se refugió detras de su madre (una gótica cuarentona de cabello rubio y ojos oscuros que llevaba guantes de randa, corset y botas no se si lo llevaba solo por la fecha pero quedé maravillada, en especial de su gargantilla, hermosa) y un Michael Jackson tan mono y pícaro que me dijo "sin fotos por favor" y se quitó el sombrero y el guante para comer su hamburguesa, no les pude tomar :-(


Bueeeeno hela aquí, la causa, motivo, razón y circunstancia de nuestra aventura con ustedes ANDREAAAAAA , el nuevo gran amor de mi hermanito ¿no se ve felíz? si yo también estaba felíz de que se hayan visto porque ya pensaba yo que talvez nos estaamos aventurando por gusto y que al final la chica no iría, pero ahí estaba, ¿no es linda? se los ve tan monos.


En fin, después de las 10 pm yo les pedí que me dejaran en el hotel porque me moría de cansancio, que ya no está una para estos trotes ¿ no es cierto? además ¿qué ia a hacer yo entre adolescentes? pues nada. Ellos se quedaron y no sé a qué antro se irían a meter pero este es el estado en el que llegó Freddy luego de las 3 am, ¿lamentable verdad? recuerdo haerle dicho como tres veces que se cambiara de ropa antes de dormir pero el jura que no me escuchó. Felizmente mi hermanito no bebe (dice él no) ya que es cristiano (si claro, y a creer ustedes que yo me haré monja jajaja a los 20 años quien no chupa por favor)


Y claro a la mañana siguiente (cual mañana, si era casi medio dia) el niño se da una ducha, y se olvida por completo que el baño no tiene puerta, que su hermana es una pícara, que el baño no tiene puerta, que llevamos una cámara, y que el baño no tiene puerta y ¡ZAS! que le tomo esta foto. Como el nunca me dijo "no la uses" y como yo tengo por política que lo que no está prohibiedo, está permitido, entonces TENED Y REGOCIJÁOS jajaja


Y mientras él se duchaba yo verificaba en cuánto había degenerado nuestro capital en esa noche ... $36 y un jabón... (suspiro) ya sabía yo que no había sido tan buena idea dejarlo ir de antro con la novia. En fin, es que el pana de la cauchera tampoco fue que nos cobró barbachita por el arreglo de la llanta que se dañó, aparte la comida en Bahía es cara (creíamos nosotros, lo que pasa es que aun no habíamos buscado bien) me dije yo ¿y con esto planea este quedarse hasta el 3 de noviembre? ANDAAAAAAAAA!!!
En este momento supe que se aproximaa el momento de partir, pero antes había que visitar la playa y por su puesto, comer.


Y pasamos por un lugar llamado EL ULTIMO CHONERO de ley debe haber sido el último porque lugar como este no vi en todo Bahía. Bonito, acogedor, fresco y barato, además olía tan bien que nos quedamos, en especial cuando vimos en el cartel que el almuerzo (¿o sea, sopa, segundo y jugo señora? si mija, pase nomás) costaba solamente $1,75 ¡ah qué maravilla! por fin algo decente a precio decente.


Y ahí está mi hermano otra vez, torturado por el sapo en su barriga, y con dos preciosas preseas púrpuras en su cuello, las cuales porta con el orgullo del guerrero que luce sus medallas al valor en el campo de batalla; recuerdo de la noche de antro que pasó con su amada longa costeña (nació en Guayaquil pero vive en Quito) la dulce y sin par Andrea, pero volvamos al restaurante y la comida :-D


He aquí lo que nos hizo olvidar momentáneamente nuestros males, un delicioso caldo de carne (o sancocho como dijeron allí) y les diré que el sango de carne estaba delicioso y el arróz, el mejor que probé en mucho tiempo, la verdad estoy muy complacida de haber almorzado en EL ULTIMO CHONERO porque ellos si que dejaron muy en alto la fama gastronómica de la provincia manaba, les adjunto la dirección porque este lugar si lo recomiendo muy ampliamente deben ir DEBEN IR HE DICHO!!!
Av.César Ruperti Dueñas s/n y calle Esmeraldas (Bahía de Caráquez-Manabí)
Telefoos 05-2398039 - 094819779


Ah por fin a la playa, debo decir que ahora si hacía sol, demasiado quizas jeje pero qué lindo.  A mi no es que vuelvan loca las playas, la verdad es que no soporto el sol; me causa unas ampollas horrorosas, con media hora de exposición ya tengo la piel toda enrojecidad y después me resta blancura que es lo que más me molesta, pero valió la pena que linda playa la verdad y el agua mansita, es como una laguna Freddy decía que en esa mansedumbre era capaz de nadar hasta el otro lado, pero claro, yo le dije que no porque me daba miedito que le de calambres o algo, criaturita del Señor.


¡¡ESCULTURAL!! jajaja no sé cómo si traga tanto tiene este pecho de gato y no engorda el infeliz, es el sapo, tiene un sapo en la barriga que se le come todo lo que ingiere.



  
Aquí el inocente estaba jugando con la arena de la playa y de pronto tomó entre sus manecitas lo que parecía ser una inocente piedrecita, se la quedó mirando fijo y luego la soltó como si fuera una papa caliente gritando ¡¡¡AAAHHHHH CACA DE PERROOOO!!! En la segunda foto el inocente se hab{ia quedado plácidamente dormidito a la somra de nuestra carpita alquilada, detrás nuestro un grupo de no-tan-jovenes turistas jugaban alegremente al voleyball, cuando de repente escuché un grito desgarrador: la pelota había impactado contra la dulce cabecita de mi bienamado hermanito . Muajajajajajajaja se lo merece por zátrapa ¡va a creer que se gasta la plata en antros con la novia!

Pero el día no había terminado, estuvimos hasta que hubo sol en la playa esperando a Andrea que jamás llegó, luego de un par de deliciosos chapuzones y unos cifrut bien helados nos dirigimos a nuestro hotel a dormir lo suficiente, pues en  la noche ¿qué creen? había antro otra vez, cuando me lo dijo yo le conteste ¡ESTAS LOCO CONCHETUMADRE, NO HAY PLATA CON QUÉ COMEMOS MAÑANA! a lo que me contestó "Hoy es ladies night, las mujeres no pagan ya viste vamos" y al ver la careta de perro apaleado de mi hermano accedí acompañarlos al antro.


Esto es Bahía de Caráquez de noche, nos subimos a un lugar llamado El mirador de la Cruz, un lugar muy alto y vertiginoso el cual es muy tortuoso de llegar, porque el camino es muy empinado, estrecho, oscuro y no tiene ni una miserable valla de contención ni nada parecido, o sea ahi cualquiera se va al hueco, pero llegamos nuestro pequeño Aveo resistió como un titán y llegamos.
Valió la pena, he aquí la vista ¿hermoso no?


Este es el antro en cuestión, se llama DABEI y queda en todo el malecón de Bahía de Caráquez, es muy bonito, divertido y económico, generalmente cuesta $8,00 pero esa noche era ladies night y las chicas no pagaban, los varones pagaban $10,00 con opción a $5,00 de consumo, o sea muy conveniente, es bastante amplio aunque de verdad se llena, está hecho a base de cañas y palmas como se puede vefr en las fotos y queda al pie del mar, tanto que este par de tórtolos se ajaron de la disco a la playa a regresaron empapaditos.

Hélos aquí al par de interfectos, convertidos en la viva prueba del delito, calados hasta los huesos, no es de extrañar que más tarde los cristales de nuestro pequeño Aveo estuvieran empañaditos. Claro por la evaporación del agua de sus ropas... Claaaaaro.



Aquí, otro ratito de playa, otro bañito y ¡juiiimonoooosss! de regreso a casita. Aquí un recuento de las cositas que uno ve en el camino.



Esto es lo único que se ve a travez de laaaargos tramos de carretero entre pueblo y pueblo: SELVA .
Si, selva y más selva. Selva de un lado y selva del otro durante kilómetros y kilómetros.

Despidiendonos de Bahía . ¡Adiós Bahía!  Volveremos a visitarte, si., cuando el alcalde de tu provincia termine de arreglar tus carreteras, no queremos volvernos a quedar botados por ahí ni tardarnos tanto por tener que, obligados, ir a 10 km por hora !!!


Este choclote esta en la entrada de Jijipijapa, ¿o era a la salida? bueno da lo mismo. Bonito no, por eso lo tomé, lamentablemente no encuentro la función para ponerla vertical :-/



Campos verdes, muchos campos verdes a lo largo de la carretera; pero más del lado del Guayas, como ya lo he dicho el carretero manaba tiene más bien selva. Bosque seco protegido le llaman. BUeno pues ha de ser no digo que no; ah y vacas muchas vacas, las hay por todos lados.


Miren, más vacas. Felizmente a mi me gustan las vacas, me gustan en peluche, en dibujo, me gustan fritas, asadas, hornadas. Soy muy buena preparando carne de vaca, ¡¡CARNÍVOROS DEL MUNDO VENID A MI Y MORIRÉIS TRANQUILOS!!



Ay qué dolor, dos nobles corceles, descansando a la vera del camino, sus cueros tendados por el calor sus carnes consumidos por la podredumbre, sus huesos blanqueándose al sol, los rapacer dando cuenta de sus penas. No sé , víctimas del Bosque seco protector supongo. Bueno a estos no los protegió mucho parece jeje.


Saliendo de Manabí, despidiéndonos del hogar del suerito blanco, el quesito y el ceviche de spondylus... y volviendo a la tranquilidad de una carretera decente :-/



Pasando el peaje del Guayas, alguien nos daba la bienvenida con el pie desde una ventanilla abierta. Apuesto que ese alguien estaba tan contento como yo de volver a casa. Qué puedo decir, soy una gata faldera , negra sigilosa, cáustica y cementérica, gotica y oscuranta, maldita y lunática pero faldera al fin y al cabo, amo a mi familia, a mi provincia y mi hogar.

Y aunque esta travesía me llevó muy lejos de casa, aun con las peripecias de una llanta baja, una playa fría, un mal hotel y mayormente mala comida, lo más importante es que estuve con mi hermano, este viaje lo hizo felíz y a mi me hizo felíz esa felicidad suya.
Gracias por leer!